Adios....


Te digo adiós
Con el dolor impregnado
Hasta el interior de los huesos…
Adiós porque me marcho en silencio.
Fuiste amor prohibido
Un regalo en el desierto,
Que la vida a su capricho, me había puesto
Te amé con derroche de ternura,
Grabé en mi todos tus recuerdos,
Me entregué a lo prohibido de este amor.
Y llegué a sentir por ti, hasta devoción,
Pero eso que es prohibido… prohibido es.
Y con el tiempo,
Siempre tiende a desaparecer,
Ahora la tristeza me embriaga,
En ella se pierde mi alma,
Porque llegó el momento,
De decirte adiós,
Aunque no quiero!
Este adiós, se lleva tanto consigo…